Valoración del año

Ya se acaba el 2017

Ya se está acabando el año y no quería despedirlo si hacer una valoración en varios de sus aspectos.

Este año 2017 me ha dado una grata sorpresa y ha supuesto un avance en mi persona en todos sus ámbitos y circunstancias.

Este año ha sido el que me he resultado menos complicado lanzarme a determinadas situaciones y elegir según qué camino.

En definitiva, no me puedo quejar.

En lo personal ha supuesto una evolución positiva en la gráfica de intensidad de mi vida. Pero ese no es el tema a tratar.

Comencé el año con la ilusión que se tiene cuando entregas una obra, en este caso un relato corto, a un tribunal para un concurso, pero pronto dejó de resonar eso en mi cabeza. Esa reverberación fue solapada con un pensamiento. Una macabra imagen que se me vino a la cabeza tras haber investigado sobre sectas y ritos satánicos. El porqué leí esos artículos, todavía es un misterio que hoy bendigo. En ese momento me vi necesitado de desarrollar un relato en el cual poder plasmar esa sangrienta escena. Pero el relato se fue extendiendo poco y poco y al final salió lo que hoy conocemos como Aleóntrica. Obviamente, y después de conversaciones, decidimos que la manera en la que estaba narrada dicha escena en la novela era demasiado obscena y dediqué un tiempo a desleír esos párrafos. Quizá con mejor o peor acierto, no lo sé, pero estoy contento con el resultado. Si queréis y me lo pedís, un día puedo mostrar cómo redacté en el primer borrador dicha escena.

Mientra Aleóntrica cogía forma, comencé a oír un podcast de un chaval que escribía y se autopublicaba y me picó el gusanillo. Pero fué hace seis meses cuando descubrí la “Alianza de escritores independientes” cuando me convencí (me convencieron) a dar a luz esta novelita.

Oí con atención sus primeros episodios y, cuando me sentí preparado, saqué mi perfil de Facebook especifico y serio con el que hoy me he quedado y los agregué los primeros: Alberto Meneses y Jaime Blanch y adquirí una obra de Miguel Ángel Alonso, con la que estrené mi Kindle. Poco a poco fui conociendo a gente maravillosa de este mundillo que me han ayudado desinteresadamente y sin esperar nada a cambio, como es el caso de los autores Vero Monroy y Joaquim Colomer. Hice amigos como Samuel Miralles, con quien tengo conversaciones interesantes.

Lejos de ser número uno en ventas, esta experiencia me hace seguir con ganas de escribir y publicar y, quien haya leído la entrevista que me hizo mi amigo Kiko Prian, ya está en cocina Aleóntrica: Génesis. La segunda parte de la trilogía.

Hace unas semanas tuve el orgullo de poder leer en galeradas y corregir la obra de Mari Cruz Creativa, mi pareja, y ayudarla a iniciarse en el mundo de la autopublicación.

Este año lo comencé leyendo una primera obra de un autor que no conocía y que me gustó bastante, no era autopublicado. Lo acabaré leyendo autores indi: La memoria del destino y su enemigo de Miralles y lo comenzaré con la obra sensación de Monroy: Sierpen, el Rey serpiente.

 

Ya solo queda desearos felices fiestas y un próspero y productivo año nuevo.

Gracias por leerme

David Árper

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